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De vuelta al paraíso

José Álvarez Alonso   Mi Tierra Amazónica, Iquitos, Loreto   marzo 2006

La increíble epopeya de un grupo de amazónicos luchando por recuperar el paraíso de sus antepasados

La placidez paradisíaca del lago es rota apenas por el ruido acompasado del remo que impulsa la canoa a través de la tersura inmaculada de la superficie del agua, y por el coro de las aves que proclaman entusiastas su amor a la vida. La cocha El Dorado bulle de vida al amanecer: a lo largo de la orilla, decenas de caimanes asoman cautamente los ojos y la nariz oteando el horizonte en busca de una posible presa, mientras oleadas repentinas en la superficie delatan por uno y otro lado a los paiches y a los delfines rosados que salen a respirar, seguros de la invulnerabilidad que su tamaño les da ante los gigantescos reptiles. En busca de los mejores lugares para desayunarse con una opípara dieta de peces, miles de garzas y cormoranes rasgan en nutridos bandos la neblina matinal que, cual aliento de un gigantesco monstruo primigenio, se eleva de la superficie del lago, mientras sucesivas oleadas de guacamayos y otros loros polícromos cruzan bulliciosos el cielo hacia sus lugares de alimentación. En la lejanía se escucha el profundo grito de los monos aulladores, dándole un fondo de contrabajo al concierto matinal de la naturaleza.

Son las seis de la mañana de un día cualquiera a principios de la vaciante amazónica, y la Cocha El Dorado, en la Reserva Nacional Pacaya - Samiria, parece ciertamente una estampa del paraíso terrenal. El lago respira y transpira vida por cada rincón, como pocos lugares que yo haya visto a lo largo y ancho de este maltratado planeta. No me extraña en absoluto que así fuera percibido por los primeros exploradores que visitaron este rincón de la Amazonía peruana hace ya cuatro siglos y medio. No siempre, sin embargo, esta cocha conservó su belleza primigenia, como vamos a ver.

Cuando el cronista virreinal Antonio de León Pinelo visitó a principios del siglo XVII la Amazonía norperuana, se quedó tan impresionado por el paisaje paradisíaco y por la abundancia de recursos de que disponían los indígenas que decidió escribir un libro al respecto, "El Paraíso en el Nuevo Mundo", publicado en 1653. En él describe la plácida y descansada vida de que disfrutaban los indígenas de la zona que hoy es la Reserva Nacional Pacaya - Samiria y su área de influencia, en la confluencia de los ríos Marañón y Ucayali, y la facilidad con que obtenían los recursos necesarios para subsistir, en comparación la dura vida de otras regiones conocidas por el autor, como la costa y los Andes peruanos, o los países de Europa. Otra cosa que impresionó a éste y otros viajeros fue la organización social: al contrario de las sociedades occidentales, donde las grandes mayorías de la población vivían en la miseria, oprimidas y explotadas por una élite parásita de nobles e hidalgos, en la Amazonía existía una igualdad social admirable: todas las personas eran iguales, y todos sin excepción vivían del trabajo de sus manos.

Otros viajeros, exploradores o científicos que visitaron la Amazonía en la época de la colonia hablan con admiración de la extraordinaria abundancia de comida de la que disponían los indígenas. Fray Gaspar de Carvajal, cronista de la expedición de Orellana de 1542, la primera en navegar por el Amazonas, escribe que en un solo pueblo del bajo Napo "había muy gran cantidad de comida, ansí de tortugas, en corrales y albergues de agua, y mucha carne y pescado y bizcocho, y esto tanto en abundancia, que había para comer un real de mill hombres un año". Apenas dos décadas después, Fr. Pedro Simón, cronista de la expedición del malogrado Pedro de Ursúa (asesinado luego por Lope de Aguirre) habla también de la abundancia de comida que encontraban en todos los poblados en los que atracaban, y menciona por ejemplo que en un grupo de casas de un pueblo cerca de la boca del Napo, que los indígenas les cedieron a los expedicionarios casas para alojarse, recogieron y embarcaron en sus bergantines para rancho "más de seis o siete mil tortugas".

Un siglo más tarde, en 1660, el P. Cristóbal de Acuña, cronista de la expedición del capitán Pedro Texeira (que surcó el Amazonas desde la desembocadura hasta Quito), describe también la gran abundancia de alimentos de que disponían los indígenas, especialmente de tortugas acuáticas, que los indígenas capturaban en verano en las playas y guardaban durante todo el año en lagunas cercadas excavadas cerca de sus casas: "Los indígenas cogen estas tortugas con tanta abundancia, que no hay corral de estos que no tenga de cien tortugas para arriba, con que jamás saben estas gentes qué cosa sea hambre, pues una sola basta para satisfacer una familia, por mucha gente que tenga".

El naturalista inglés Alfred Russell Wallace, que exploró la Amazonía hacia mediados del siglo XIX, calcula que en una sola playa cercana a Manaos se cosechaban más de 5´000,000 de huevos de la tortuga charapa. Estos huevos eran aplastados en canoas para extraer su grasa ("manteica o manteca"), que era exportada a Europa para ser usada en el alumbrado doméstico. Nos podemos imaginar la cantidad de charapas que podría haber en los 5,000 km. de cauce navegable del Amazonas y su afluente el Ucayali, y en los otros miles de km. de cauces de sus afluentes principales. Y estamos hablando de una sola especie. Sin embargo, Wallace ya cita las quejas de la gente de la época sobre el descenso del número de charapas, debido a la sobre explotación, que amenazaba la primera industria de la región. Apenas un siglo después, la charapa se convirtió en una de las especies más amenazadas del la Amazonía, y su población se redujo a unos pocos cientos, recluidos en áreas protegidas que albergan bosques inundables, como la Reserva Nacional Pacaya - Samiria, en Perú, y su similar Mamirauá, en Brasil. Este colapso ha ocurrido y está ocurriendo con virtualmente todos los recursos amazónicos que, por su valor para la alimentación o la industria, tuvieron la mala suerte de tener demanda y mercado. Hoy el ecosistema amazónico está enfermo debido a esta explotación desmedida y selectiva, aunque nadie puede decir hasta qué punto (ver recuadro).

RECUADRO

La selva enferma

En el último siglo, numerosas las especies de plantas y animales han sido explotadas de forma tan indiscriminada que han desaparecido virtualmente de la mayor parte del territorio amazónico. Entre ellas destacan primates y aves grandes de caza, tortugas acuáticas, caimanes, peces grandes (especialmente gamitana y paiche), y mamíferos como el tapir, el lobo de río, el tapir y el manatí. Entre las plantas, son graves los casos del palo de rosa, el cedro y la caoba, virtualmente exterminados de la mayor parte de nuestro territorio. Las consecuencias de este saqueo son de tipo ecológico y económico: hoy, el bosque amazónico, tanto el de tierra firme como el inundable estacionalmente, está enfermo, ya que carece de muchos de los dispersores de semillas y predadores de la vegetación que forman parte esencial del ecosistema.

Un ejemplo del problema ecológico lo constituye justamente la desaparición de los animales grandes que habitaron un día en enormes números los ecosistemas acuáticos, especialmente la charapa y sus primos la taricaya y el cupiso (Podocnemis spp.), la gamitana (Colossoma macropomum) y el manatí (Trichechus inunguis). Estos animales contribuían a dispersar las semillas (los primeros) y a controlar la vegetación acuática de lagos y otros cuerpos de agua en la Amazonía (especialmente el manatí). Sus excrementos fertilizaban el agua y eran la base de una rica cadena trófica, que hacía posible la existencia de una de las pesquerías más ricas del planeta. Hoy esta pesquería está colapsando, y en la Amazonía peruana se captura apenas una quinta parte del pescado que se capturaba hace apenas una década. Debido al exterminio de los herbívoros acuáticos, muchos lagos están cubiertos de vegetación flotante, que interfiere en el intercambio de oxígeno y extrae los nutrientes de las aguas, dejándolas casi improductivas. El bosque inundable por el Amazonas, y los lagos fluviales asociados, uno de los ecosistemas más ricos de la tierra, que es fertilizado todos los años gracias a los sedimentos que las crecientes arrastran desde la cordillera de los Andes, hoy está subutilizado y enfermo: millones de toneladas de frutos y vegetación se desperdician cada año, ya que fueron exterminados los animales que se alimentaban de ellos.

Hambre en el paraíso

Pero el problema no es sólo ecológico: estos animales constituían la principal fuente de proteína para la población humana de la Amazonía. Hoy las comunidades rurales de la Amazonía peruana sufren las consecuencias de la carestía y pasan hambre, algo inconcebible hace apenas un siglo y medio. Los índices de desnutrición son dramáticos: cerca del 60% de los niños del primer grado de primaria en zonas rurales padecen hambre, según datos del Ministerio de Educación, más del 40% sufre anemia perniciosa y los casos de tuberculosis aumentan día a día. En zonas de cabeceras de ríos, donde el pescado es más escaso, los índices son más graves aún: por ejemplo, en la provincia de Condorcanqui, alto Marañón, más del 72% de la población padece algún tipo de desnutrición, según datos del Gobierno Regional de Amazonas. Los descendientes de los bien alimentados indígenas, que impresionaron y alimentaron a los hambrientos europeos en siglos pasados, hoy tienen que comprar sardinas enlatadas de la Costa para completar su magra dieta de yuca y plátano, algo inconcebible si consideramos el potencial productivo de estos ecosistemas.

Sin embargo, la degradación no sólo es económica, sino social: lacras sociales antes desconocidas entre los indígenas, como el alcoholismo, la prostitución y la delincuencia, hoy son moneda común en muchas comunidades amazónicas, a las que han entrado de la mano de madereros, comerciantes y patrones, para los que los pobladores rurales son apenas mano de obra barata alquilada para esquilmar los recursos de los que un día fueron propietarios.

¿Qué pasó?

Muchos se preguntan qué ha podido ocurrir para que los otrora orgullosos y bien alimentados indígenas, que asombraron a los conquistadores con su organización social y bienestar, hayan devenido en un pueblo desnutrido, y degradado cultural y socialmente. La historia ilustra claramente el inicio de la debacle: coincidió con la llegada masiva de colonos foráneos y la introducción de la economía de mercado, especialmente durante la época republicana. Los grupos indígenas, que habían manejado su patrimonio natural de forma sostenible por milenios, fueron expropiados del mismo por el flamante Estado peruano. Bosques, ríos y cochas fueron declarados "patrimonio de la nación", y, como todo lo que es público en nuestra realidad, fue sometido al peor saqueo que haya conocido la región en toda su historia.

Los indígenas no sólo fueron expoliados: fueron convertidos en peones de caucheros, madereros y otros saqueadores, con consecuencias que todos conocemos para su sociedad y su cultura. Los animales y peces que constituían la parte principal de su dieta fueron cazados por millones para aprovechar sus pieles o para venderlos como mascotas, o para abastecer de carne a la creciente población de las ciudades. Los ecosistemas amazónicos, si bien megadiversos (muy ricos en especies) son también sumamente frágiles, y no soportan una presión extractiva intensa y prolongada concentrada sobre unos pocos recursos.

Por citar algunas cifras del saqueo: entre 1965-1976 fueron exportadas 5´500,000 pieles y cueros de animales silvestres de la Amazonía peruana, entre jaguares, ocelotes, nutrias, sajinos (pécaris de collar) y huanganas (pécaris labiados); sin embargo, se calcula que el total matado fue el doble, ya que muchos animales heridos de muerte nunca fueron recobrados, y muchos cueros nunca llegaron al mercado por su mal estado. La mayoría de estos animales fueron despojados de sus cueros y su carne abandonada en el monte. Adicionalmente, decenas de miles de animales fueron asesinados y empleados como cebo para la captura de jaguares y ocelotes. Respecto a los animales vivos, entre 1965 y 1973, solamente de Iquitos fueron exportados para mascotas 1´958,000 animales, la mayoría aves y monos. También la cifra real se calcula en dos a tres veces más, debido a la alta mortandad en el proceso de captura y transporte de los animales.

Lo más triste es que este saqueo no benefició más que a una minoría de comerciantes y exportadores, mientras que las poblaciones rurales recibieron migajas y cargaron con los pasivos ambientales y sociales, como se ha descrito más arriba. En todo caso, el valor total de la exportación de cueros de todas las especies entre 1946 y 1973 ha sido calculado en apenas 12´106,200 US$, una auténtica miseria en comparación del inmenso daño que sufrió la selva, cuyas consecuencias estamos sufriendo todavía hoy.

Los locos Yacutaitas

En 1993 la Cocha El Dorado, en las cabeceras de la quebrada Yanayacu - Pucate (dentro de la Reserva Nacional Pacaya - Samiria) era un lugar desolado, vacío de las riquezas que asombraron un día a los primeros exploradores europeos: un ejemplo más del saqueo criminal que estaban y están sufriendo los recursos a lo largo y ancho de la Amazonía. A pesar de ser una de las cochas más grandes y productivas de esta reserva, la pesca y la caza incontroladas habían reducido al mínimo las poblaciones de los peces y animales más valiosos. El paiche casi había desaparecido, y ni hablar de las tortugas acuáticas, la charapa y la taricaya, los grandes monos y aves, los caimanes, el manatí y el lobo de río. Un censo de paiche realizado en ese año por biólogos dio un resultado alarmante: apenas quedaban cuatro paiches en esta enorme cocha. Por iniciativa de algunos pobladores de la cercana comunidad de Manco Cápac, en la orilla del Ucayali, y con apoyo de la ONG Pronaturaleza y de la jefatura de la Reserva, se formó entonces un grupo de pescadores al que se le delegó atribuciones para manejar esta cocha. El grupo fue bautizado por sus miembros con el sugerente nombre de "Yacutaita": "padre del agua", en kichwa.

El grupo estuvo integrado en un inicio por 18 miembros. La gente del pueblo vio con escepticismo esta iniciativa, y los Yacutaitas tuvieron que batallar duro para proteger efectivamente la cocha de los saqueadores, tanto de dentro como de fuera de la comunidad, que no aceptaban de buen grado el nuevo orden de cosas. "Al principio nos tomaban por locos, nos decían que estamos trabajando por gusto, para los gringos, se burlaban de nosotros", cuenta Don Ramón Pacaya, un anciano de escasa estatura y con apariencia insignificante, pero que transmite al hablar una energía increíble. Él fue uno de los miembros fundadores, y se ha mantenido fiel al grupo a lo largo de todos estos años. Las actividades del grupo, aparte de la vigilancia para evitar la extracción ilegal de recursos en la cocha El Dorado y sus caños asociados, incluyeron desde el inicio el manejo de tortugas acuáticas (charapa y taricaya), el aprovechamiento controlado de peces menores como gamitana, boquichico y carachama, el manejo de arahuana para aprovechamiento de alevinos, y el manejo experimental del paiche.

A lo largo de los años el grupo Yacutaita sufrió altibajos, y hoy los socios plenos son 14, a los que se sumaron recientemente algunos socios nuevos, la mayoría jóvenes: "Para fortalecer el grupo", comentó otro veterano Yacutaita, con rostro curtido por miles de horas de patrullaje en canoa, y manos callosas por el uso del remo y el machete. "Necesitamos sangre nueva para cuidar nuestros recursos, ya que los infractores atacan cada vez con más fuerza".

La recuperación de los recursos fue lenta, pero la luz llegó al final del túnel: un poco más de una década después, que en términos prácticos significó miles de horas de vigilancia no remunerada, de disgustos y sinsabores, de trabajo denodado del pequeño grupo de los "Yacutaitas", la cocha El Dorado ha vuelto a lucir como probablemente lucía hace cuatro siglos, como describíamos al inicio: las aves han vuelto a surcar sus cielos, los peces y otros animales acuáticos a poblar sus aguas, y el bosque bulle de nuevo pletórico de vida. Un ejemplo lo constituye el paiche: de los cuatro ejemplares que había en 1993, la población ha llegado hasta los 600 en el 2003, de modo que ya hace varios años los Yacutaitas han comenzado a aprovechar una cuota de entre 20 y 60 paiches al año, de acuerdo a los censos. También la cosecha anual de alevinos de arahuana se ha incrementado, de los apenas 8,000 que cosechaban hace una década, a 30 - 35,000 alevinos en la actualidad. El paraíso terrenal que Antonio de León Pinelo creyó descubrir en la confluencia de los ríos Ucayali y Marañón está de vuelta, aunque sólo sea en una pequeña fracción de la Amazonía.

Un modelo de desarrollo sostenible para la Amazonía…

La comunidad de Manco Cápac es hoy un modelo de desarrollo para las comunidades vecinas, gracias al manejo sostenible de la cocha El Dorado por el grupo de los Yacutaitas. La gente en esta comunidad dispone de su dinerito, no le falta nunca pescado para alimentar a sus hijos, y sus perspectivas mejoran cada año, con la recuperación de las especies más valiosas económicamente, como el paiche, la arahuana y la gamitana. Los signos de progreso económico en esa comunidad son evidentes: por ejemplo, hoy hay más de 30 televisores, cuando en comunidades vecinas apenas se ven 2 ó 3, y en las casas de los comerciantes solamente. El grupo Yacutaita tiene hoy un capital de trabajo también importante: un motor fuera de borda, un motor peque peque, con sus respectivos botes, equipo de radiofonía, redes tramperas y mallones para pescar paiche y gamitana... El incremento de los ingresos familiares gracias al aprovechamiento sostenible de los recursos pesqueros en la cocha El Dorado resaltan más cuando los comparamos con los ingresos de una familia tipo en comunidades vecinas: según un estudio realizado hace unos años en el bajo Ucayali, el ingreso económico promedio por familia ronda los 30 soles mensuales, cuando los ingresos de un miembro de los Yacutaita puede llegar a los 400 - 500 soles mensuales.

Actualmente, a las actividades anteriormente descritas se suman las actividades ecoturísticas; los Yacutaita son socios del consorcio "Rumbo al Dorado", que impulsa un proyecto ecoturístico en la Cuenca del Yanayacu del Pucate y en la Cocha El Dorado. Dada la espectacular recuperación de la fauna silvestre, El Dorado se ha convertido en una de las zonas con mayor potencial de la región para el ecoturismo, y cada año son más los turistas que la visitan y se deleitan con los logros de los Yacutaita. Puedo dar testimonio de que el lugar es un destino turístico de excelencia: en los apenas tres días que duró mi visita a la zona, pude observar cientos de caimanes, decenas de tortugas acuáticas, miles de loros grandes y aves acuáticas raras en otros sitios (como cigüeñas tuyuyo y manshaco, cormoranes y garzas), decenas de monos grandes, y nueve grupos de lobo de río, una de las especies más amenazadas de la Amazonía, entre otras cosas extraordinarias, entre las que destaca el privilegio de compartir la increíble experiencia de los Yacutaitas.

La espectacular recuperación de los recursos pesqueros y de fauna silvestre en la Cocha El Dorado contrasta vívidamente con el deterioro de los recursos ocurrido en el mismo periodo en zonas de la R. N. Pacaya - Samiria controladas por el mismo Estado, vía guardaparques y puestos de vigilancia. Por muy numeroso que sea su número y por muy bien equipados que estén, los guardaparques por sí solos son incapaces de controlar el ingreso de ilegales y las actividades de aprovechamiento destructivo de los recursos, dadas las mil vías de acceso que esta reserva tiene en tiempos de inundación. Se demuestra una vez más el principio de la "tragedia de lo común": cuando algo es considerado un bien público, y cualquiera tiene el derecho, real o sentido, de acceder a él, se produce inexorablemente la sobre explotación o destrucción del mismo. La gente cuida lo que siente como suyo, y tiene garantía de que sus esfuerzos en manejo o control (que son una auténtica inversión) les va a beneficiar directamente a ellos y a sus descendientes. No cabe duda de que los Yacutaita están haciendo historia en la Amazonía, y han abierto una trocha por la que deberá caminar la región en las próximas décadas si quiere alcanzar el tan ansiado desarrollo sostenible.

La experiencia de manejo de recursos pesqueros protagonizada por el grupo Yacutaita es un ejemplo eximio de que el manejo comunal, protagonizado por los mismos pobladores selváticos, indígenas o campesinos, es una alternativa viable, sostenible y ética para la conservación y uso sostenible de la crecientemente amenazada biodiversidad amazónica.

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El perro del hortelano en la selva. El drama de los Yacutaita, grupo de manejo pesquero modelo para la Amazonía
Por: Alberto Chirif , especial para VOL, 26 de enero de 2009

Fuente: http://www.viajerosperu.com/articulo.asp?cod_cat=4&cod_art=1236

Increíble. La burocracia regional y la insensible carga del Estado central siguen haciendo de las suyas en la Amazonía peruana. Esta vez, las víctimas de tan atroz contubernio son los compañeros de la asociación Yacutaita, en la Reserva Nacional Pacaya-Samiria. Los Yacutaita, como es de público conocimiento (y reconocimiento), son los mismos pobladores que lograron salvar al paiche de los cursos de agua de esta región y sembraron de taricayas el impresionante paraíso amazónico donde viven. La denuncia de Chirif exige un pronto pronunciamiento de los directamente aludidos, estaremos a la espera.

 

 

La cocha El Dorado ya ha sufrido la invasión de pescadores ilegales de Bretaña que burlaron la vigilancia comunal y los Yacutaita están desesperados, porque sin ventas de paiche no pueden financiar sus actividades de protección. La opción es clara: si no hay salida legal de esos paiches, los van a sacar los infractores.

El grupo Yacutaita es un ejemplo para Loreto y para toda la Amazonía, y ha sido objeto de numerosos artículos y reconocimientos diversos, pues representa una de las pocas experiencias de conservación efectiva y participativa en un área protegida. A fines de los noventa comenzó una experiencia en la hoy famosa cocha El Dorado, en la Reserva Nacional Pacaya – Samiria: un grupo de pescadores, con apoyo de la Jefatura y algunas ONG, comenzó a cuidar y manejar esta bella cocha, hasta entonces depredada en extremo como la mayoría de las cochas de la Amazonía, abandonadas a su suerte por el Estado al igual que tantos otros recursos en el Perú.
Al principio la cocha contaba con menos de media docena de paiches; otros peces de importancia económica, como la arahuana y la gamitana, así como las taricayas y caimanes, eran ya muy escasos. En menos de una década los heroicos Yacutaita, apenas dos docenas de esforzados pescadores artesanales de la comunidad Manco Cápac, a orillas del río Ucayali, consiguieron el milagro de recuperar los recursos de esa cocha y hacer negocios con ellos. No solo recuperaron estos recursos y convirtieron la cocha en un modelo de gestión a nivel nacional e internacional, sino que están generando riqueza a través de su comercialización y con una empresa comunal de servicios ecoturísticos. Cada año venden entre 15.000 y 20.000 alevinos de arahuana, y más de 10,000 charitos (crías) de taricaya producto del manejo, con los permisos correspondientes.
Pero no todo fue un camino de rosas para los Yacutaita. Desde un inicio tuvieron que batallar con la burocracia insensible del Ministerio de Pesquería, hoy de la Producción (cambiaron de nombre, pero no sus ineptitudes y corruptelas) y de los burócratas científicos del IIAP. El plan de manejo de paiche, un pez que es sumamente fácil contar y monitorear, pues es enorme y sale a respirar a la superficie cada 10 a 20 minutos, y cuya biología es bien conocida porque en Brasil llevan 50 años estudiándolo, tomó casi 9 años en ser aprobado. Nueve años de sacrificios, de vigilia día y noche de los Yacutaita cuidando la cocha para que sus preciosos hijos no fueran robados, como ocurría con los demás paiches de la reserva. Finalmente fue aprobado el plan de manejo (no debía haber tomado más de medio año aprobar un plan de manejo así) y pudieron ver los frutos de su esfuerzo. En esos años ellos habían conseguido lo increíble: de los menos de media docena de paiches con que contaba la El Dorado al inicio, la población de la cocha aumentó hasta más de 600 individuos adultos. Cada año pudieron comercializar el 10% de la población adulta de paiches y recuperar progresivamente los años de inversión y sacrificio.
Este año, por obra y gracia de la burocracia inepta, miope e insensible, esta extraordinaria experiencia, la única aprobada de manejo comunitario pesquero con rentabilidad exitosa en nuestra Amazonía, se está yendo al diablo. Recalco que es la única aprobada, porque otras experiencias de este tipo fueron bloqueadas por los mismos burócratas, hace algunos años, a pesar de que comuneros organizados habían logrado controlar cochas del saqueo y, consecuentemente, que sus poblaciones de peces, paiches entre ellos que se encontraban al borde de la extinción, se recuperaran. Es el caso, por ejemplo, de un grupo de pescadores de la comunidad San Martín de Tipishca, quienes lograron recuperar la fauna acuática de la cocha Caro Wiurí, ubicada también en la Reserva Pacaya Samiria. A propósito, conviene recordar, o explicar para quienes no lo sepan, que esta reserva es una área natural protegida orientada al manejo de sus recursos de flora y fauna, y que el hecho de que hasta la fecha solo existan unos cuatro planes de manejo de palmeras aprobados y solo uno de peces (Yacutaita) habla muy mal de la capacidad de los burócratas de dar cumplimiento a uno de sus objetivos.
Los integrantes de Yacutaita iniciaron a mediados de año el trámite para obtener el permiso de la Dirección de la Producción para la saca anual de paiches, con cuya comercialización financian gran parte de su trabajo de vigilancia comunal, y hasta ahora no consiguen el bendito permiso. Los burócratas de la Dirección de la Producción y los burócratas del IIAP se echan la pelota entre sí: unos dicen que esperan la opinión técnica, otros dicen que ya la dieron, pero los otros la devuelven porque pasó el plazo (el paiche, en esas idas y venidas de meses, entró en veda). A pesar de que los dos años pasados les autorizaron la saca de 50-60 paiches en plena veda, porque tienen un plan de manejo QUE FUNCIONA, porque la población no disminuye, más bien aumentan cada año, este año les niegan el permiso. Esto es algo que hasta ahora los burócratas no entienden o no quieren entender, porque quizás demuestra su incapacidad total para administrar lo que sí pueden   hacer las comunidades si les dan oportunidad.
Los burócratas del IIAP ahora se niegan a dar opinión favorable porque dicen que tienen que revisar algunas fallas del plan de manejo (¿a estas alturas, luego de medio año de trámites, y de 12 años de experiencia exitosa?), los de la Producción, después de incubar el permiso por meses, dicen que están a la espera de esa opinión técnica… Mientras, los paiches están bajo amenaza: La cocha El Dorado ya ha sufrido la invasión de pescadores ilegales de Bretaña que burlaron la vigilancia comunal, y los Yacutaita están desesperados, porque sin ventas de paiche no pueden financiar sus actividades de protección. La opción es clara: si no hay salida legal de esos paiches, los van a sacar los infractores. Entre los Yacutaita cunde el desánimo, y probablemente toda la linda experiencia de El Dorado y la recuperación maravillosa de 4 paiches en el 1998 a los más de 600 actuales, se vaya al tacho por la ineptitud y miopía de una ruma de burócratas.
Por gente como ésa este país está mal. Sería bueno que Alan García se enterase de este caso para que lo ponga de ejemplo en su próxima edición de El Perro del Hortelano. Ahora sí sabemos que existen estos malditos perros. Una jauría de ellos está enquistada en instituciones burocráticas como la DIREPRO y el IIAP, que en vez de promover el manejo y la mejora del nivel de vida de las poblaciones rurales promueven el saqueo con su ineptitud, miopía, indolencia y altanería, y frenan las pocas experiencias exitosas que existen, como la de los Yacutaita. Estos funcionarios han confundido su misión de servidores públicos, para dedicarse únicamente a la patológica práctica de inútiles demostraciones de poder.
El caso de la DIREPRO es de antología: en vez de promover, frenan. Si la DIREPRO desapareciese, ¿alguien les echaría de menos? ¿Sirve para algo esa inmensa burocracia, aparte de emborronar papeles que no sirven para nada? Estoy casi seguro que no solo no empeoraría la situación del recurso pesquero (bueno, peor que de lo que está casi no puede estar; dado el abandono total a que está sometido el recurso, en las zonas rurales no existe ninguna presencia del sector) sino que probablemente mejoraría, porque al pagar menos coimas quizás algunos pescadores mafiosos no saquearían tanto el recurso como lo hacen ahora. Burócratas sentados en sus escritorios llenando papeles y otorgando permisos vacíos de contenido mientras las cochas son envenenadas y vaciadas, los mijanos agotados, y se extermina y vende a la vista de todos en los mercados de Iquitos peces de todas las edades, con huevos o juveniles. El pescado cada vez es más escaso y se ha convertido casi en un producto de lujo; el hambre de las clases humildes clama contra estos auténticos perros del hortelano. Mientras los peces se acaban, investigadores pesqueros del IIAP llenan fichitas e incuban documentos inútiles, que nunca tienen aplicación práctica alguna. Nada más hay que ir al mercado y ver los precios y la escasez de pescado proveniente del medio silvestre. 
Y nada más hay que ver lo que ocurre a lo largo y ancho de la Amazonía: salvo los Yacutaita, nadie maneja nada, todo es un saqueo indiscriminado del recurso pesquero (ciertamente no se diferencia mucho de la situación de otros recursos), no se implementa ningún plan de manejo, salvo El Dorado, no hay ni una cocha ni una cuenca con plan de manejo aprobado. Con esos burócratas al frente, nunca habrá plan de manejo aprobado y aplicado en ningún sitio, y los recursos seguirán siendo depredados para desgracia de la gente, que cada vez ve incrementarse su miseria y a sus hijos más hambrientos. Por buscar planes supuestamente perfectos (técnicamente) nunca hacen ni aprueban nada. La burocracia solo entiende de papeles. No han oído de planes de manejo adaptativo, del apoyo a las comunidades en la gestión sencilla con medidas de manejo adaptadas a su realidad, como se hizo en la reserva Nacional Allpahuayo Mishana, con el proyecto BIODAMAZ.
Por esta vez coincido en algo con el presidente García: hay que matar al Perro del Hortelano. Pero al de verdad, al que enquistado en instituciones estatales que ni maneja ni deja manejar a los que tienen el interés, la capacidad, y el derecho sobre el recurso, a las comunidades locales.

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 1.

 Miguel Tang Tuesta

26/01/2009

Concuerdo con Alberto y estoy seguro que muchos de los que hemos tenido la oportunidad de disfrutar de la pesca en la cocha El Dorado y de empaparnos de las enseñanzas sobre la verdadera biología pesquera amazónica que los Yacutayta - Los Padres de Agua - abiertamente brindan con total desprendimiento a todos aquellos que valoramos y apreciamos el esfuerzo enorme que estos amigos han realizado por más de 15 años, coincidimos en que es un abuso todo lo que le viene ocurriendo a este grupo humano que ha recibido el más alto reconocimiento de muchos científicos de prestigio a nivel mundial, uno de ellos Michael Goulding, considerado como el padre (científicamente hablando) de la pesca amazónica. Pese a todo, opto por la propuesta y me atrevo a lanzar las siguientes tres alternativas a mis queridos hermanos Yacutayta: 1) 1. Que esta sea una oportunidad para promover una mesa técnica de debate científico sobre lo que ha sido el ordenamiento pesquero y el desarrollo sostenible de la pesca en esta magnífica cocha, y a partir de allí lograr los acuerdos a largo plazo necesarios para consolidar una propuesta de manejo pesquero que pueda ser útil para toda la Reserva. Contamos con 15 años de datos históricos y con el respaldo de este su servidor para facilitar un debate público alturado en donde participe la prensa local y nacional, y de todas maneras el GOREL, de quien depende la Dirección Regional PRODUCE y que tiene un representante en el consejo directivo del IIAP; 2) 2. Si esto no es posible, aunque suene a retroceso en pleno proceso de descentralización, podemos optar por formar una nueva empresa de productores pesqueros artesanales, pero con domicilio fiscal en LIMA, para así obtener todos los permisos requeridos directamente en los respectivos ministerios y nos evitamos problemas; 3) 3. Si aun así la cosa se pone fea en Iquitos pues queda la opción de sacar legalmente los productos pesqueros vía Yurimaguas hacia el departamento de San Martín, en donde estoy seguro, en base a la experiencia exitosa de comercialización de Paiche en Tarapoto del año 2007 que tuvimos la oportunidad de realizar en conjunto, y en base también a miles de historias que nos cuentan de hombres que basaron su economía y riqueza en la comercialización de los productos pesqueros de Loreto hacia San Martín, serán reconocidos y apreciados como debe ser y recibirán el respaldo de las autoridades y de la población en su conjunto (y de pasito un 50% adicional en el precio de sus productos), ya que por estos lares la economía regional depende al 100% de este tipo de emprendedores y no estamos adormecidos creyendo que el canon petrolero va a durar toda la vida.

 

tang_miguel@hotmail.com

 

 2.

 Luz Elena Da Silva Herrera

26/01/2009

 

 

He tenido la suerte de conocer las comunidades de la Reserva Nacional Pacaya Samiria y sus organizaciones, entre ellas, Yacutaita, que nació casi coincidentemente con el proceso de formulación del segundo Plan Maestro de esta reserva. En el equipo técnico conformado con tal fin se encontraba el biólogo Tulio César Correa, persona con bastante criterio y sensibilidad social, quien entiendo es director regional de PRODUCE. Asimismo, conozco personal técnico del IIAP con muy buena disposición para respaldar, desde su función, estas esperiencias comunales; me pregunto entonces, que está pasando?, se perdió criterio, sensibilidad y responsabilidad funcional, o es que los amigos dirigentes no están presionando al mas alto nivel?. No debería ser así, pero si las cosas no funcionan por la dinámica natural, los dirigentes deben mantener presente que hay que hacer "bulla" cuando, como en este caso, se vulneran sus derechos bien ganados. Acercarse a radio La Voz de la Selva y denunciar lo que está aconteciendo sería una opción que puede ayudarles, ojalá la consideren.

 

luzeldas@yahoo.es

 

 3.

 Rodolfo Chafloque Alvarez

27/01/2009

 

 

Conozco sólo por documento la experiencia de la Comunidad Nativa de los Yacutaita, es muy interesante y sobre todo aleccionadora, algo parecido hicimos en Cusco con la Comunidad Campesina de Paccpacco en una lejano distrito de la provincia de Chumvibilcas frontera con Arequipa, donde se ha optado por el sostenible de la Laguna de ccacansa por intermedi ode la Comnidad, ahora ellos no sólo pagan a cuatro profesores que la escula comunal necesita, si no que, tambíén se recauda dinero con la venta ordenada y sistemática de la trucha, porque ellos hacen poblamientos de acuerdo a un cronograma anual, para lo cual han construido una sala de incubación que ahora ellos mismos conducen. Se ha tenido la ventaja que por ser un cuerpo de agua muy inaccesible (12 horas de Cusco a Sto Tomás en un bus y de allí un dia de camino en lomo de bestia pasando por alturas a más de 3,500 msnm y parámos andinos) de no dar a conocer a las endidades del Estado para evitar los trámites burocráticos, pagos por autorizaciones y demás molestias. aunque no es una medida legal, a veces nos vemos obligados a actuar de esta manera ante la actitud de algunas entidades del Estado. sin embargo mi recomendación es agotar la vía legal en el Ministerio de la Producción para que tengan la autorización correspondiente, estamos seguros que aquí los funcionarios tiene mayor sensibilidad, donde priorizan el fondo del asunto a las formas, que puede regularizarse sin perjudicar las necesidades de pesca de los Yacutaita. Lastimosamente, habemos funcionarios de Estado que creemos que somos caciques en provincias (uno de los vicios de la desentralización que tenemos que desterrar), felizmente estos son muy pocos. Les deseamos mucha suerte y que superen sus problemas

 

cimader@hotmail.com

 

 4.

 carlos cabrera Pajares

27/01/2009

 

 

Considero injustos los comentarios y diatribas de Don Alberto Chiriff, muchos de los que hoy dicen conocer la experiencia de Yacutauyta derrepente se olvidad que el trabajo de base y la misma idea de formulación de la experiencia fue preparada por la DIREPE -Loreto, como no olvidar el trabajo de base ejecutada por los blgos Buendia y Correa con el proyecto ESOMPEC. Quiero precisar tambien que Yacutayta siempre ha tenido el apoyo de DIREPRO -Loreto, el problema y asi tiene que enfocarse no esta en la aprobación o negacion de la cuota de saca, que de todas maneras sera autorizada, sino en la epoca veda de la especie y en el compromiso de yacutayta escrito en su programa de manejo que dispone no sacar paiche en esta epoca.Creo señores que este es un tema que se ha discutido mucho en el 2,008 en reuniones donde ha participado la JRNPS, la UNAP-FCB, el IIAP, Pronaturaleza, la WWF, Yacutayta y DIREPRO-Loreto. Creo que el la propuesta 2 de Miguel Tang, no es aplicable, pues las funciones del sector pesca ya han sido transferidas por PRODUCE-Lima a DIREPRO. Creo tambien que el problema puntual del descontento interno que existe en Yacutayta se debe precisamente a los aspectos de comercialización de paiche luego del periodo de saca; yo personalmente fue testigo de lo que sucedio el año pasado, donde los gastos operativos del proceso de comercializacion resultaron exesivos y la utilidad por socio no lleno sus expectativas, eso lo conocemos muy bien todos los que trabajamos con Yacutayta y que estamos al dia en todo el proceso. La experiencia es exitosa pero aun requiere de afinar ciertos inconvenientes como el caso que comento y otros ligados a la articulación con los mismos pobladores de Manco Capac.Creo que el debate de hoy en el programa de James , fue importante y se clarificaron muchas de las erroneas apreciaciones de Don Alberto Chiriff y del accionar de los sectores directamente comprometidos.Para finalizar considero sobretodas las cosas que el principio de autoridad no debe confundirse con el abuso de autoridad, creo que en ese sentido creo que DIREPRO tiene las cosas claras; no acepto el comenterio escondido de "coimero" que usa Chiriff y espero de corazon que se retracte o en todo caso denuncia oficialmente con nombres y apellidos de quien o quienes se trata.

 

ccabrera_1957@hotmail.com

 

 5.

 CARLOS CABRERA PAJARES

27/01/2009

 

 

Tampoco resulta cierto que el unico plan de manejo aprobado en Loreto sea el de Yacutayta; hay van algunos ejemplos para conocimiento de de Don Alberto Chiriff. Plan de Manejo Pesquero del lago Rimacui y afluentes, trabajo encaminado en un proceso participativo con la etnia Candoshi y articulado con la WWF, donde se puede pedir las referencias respectivas. Programa de Manejo pesquero de paiche y arahuana en la cuenca baja del rio Putumayo, articulado con pescadores organizados y el incondicional apoyo del proyecto PEDICP-INADE; ; los 7 planes de manejo de arahuana en la RNPS; y las experiencias de manejo de recursos transfronterizos en el Bajo Amazonas..Amigos sigo considerando injuswtos los adjetivos de Don Alberto, por eso hago un nuevo comentario.

 

ccabrera_1957@hotmail.com

 

 6.

 Arsenio Calle Cordova

27/01/2009

 

 

Los escasos planes de manejo de pesca de las comunidades aprobados por DIREPRO, casi la totalidad se lograron con el apoyo de ONGs promotoras de la conservación y el manejo de los recursos naturales en las comunidades; presupuestos muy significativos de estos proyectos se destinan a tramites y procedimientos administrativos, viáticos para los funcionarios del sector cada vez que salen hacer las inspecciones, supervisiones, seguimiento, capacitaciones, certificados, constancias, procedimientos para implementar sistemas de organización de los pescadores bajo un esquema distanciado de la realidad de la selva baja. ¿Cuál es el rol promotor del Estado entonces?. Una organización comunal sin este apoyo será difícil hacer un plan de manejo respaldado por el Estado. En muchas comunidades de la amazonía donde no se ha tenido esta oportunidad de apoyo han optado por desarrollar sus propios sistemas de organización, acuerdos y reglamentos de manejo de la pesca local, digamos un ordenamiento local de la pesca.

 

pastaza2000@yahoo.es

 

 7.

 Arsenio Calle

27/01/2009

 

 

La participación de Produce Loreto en las iniciativas locales del manejo de la pesca artesanal y el manejo del paiche en lagos como institución del Estado tiene que cambiar y modernizarse, de un ente burocrático a un agente promotor de las iniciativas de manejo local, facilitador de trámites y procedimientos administrativos con el estado. Lograr lo que Noe Buendía proponía siempre en su ideario: Las iniciativas manejo pesquero en las comunidades de la selva baja deben llegar a las esferas del estado para que este formalice sus acuerdos y reglamentos y compatibilice con la normatividad (de abajo hacia arriba); y no al revés como sucede ahora.

 

pastaza2000@yahoo.es

 

 8.

 Arsenio Calle

27/01/2009

 

 

Fiinalmente tengo que sugerir lo siguiente:La reflexión en forma Abierta y Franca del reconocido Antropólogo Alberto Chirif Tirado debe mover a los representantes de las instituciones de la Región a reunirse para convocar a los diferentes sectores y promover una Ley de Pesca de la Amazonía Peruana; un proceso que debe iniciarse en las comunidades similar como se elaboran los Planes Maestros de las Áreas Protegidas; espacio donde los pescadores, comuneros, técnicos, científicos sociales y de las ciencias naturales, congresistas aporten con su experiencia; entre todos elaborar una propuesta de Ley y su reglamentación para elevar al Congreso de la Republica, al Consejo de Ministros y Gobierno Regional.

 

pastaza2000@yahoo.es

 

 9.

 Carlos Cabrera Pajares

27/01/2009

 

 

Con las disculpas de Arsenio, creo que esta tremendamente equivocado, decir que nosotros (DIREPRO) utilizamos gran parte de los presupuestos que captan las ONGs promotoras de la conservación y manejo de recursos naturales, en nuestros gastos operativos suena verdaderamente increible. ¿ no es al reves?.CARLOS CABRERA

 

ccabrera_1957@hotmail.com

 

 10.

 Guillermo Reaño, director VOL

27/01/2009

 

 

Saludo la forma alturada con la que se viene desarrollando este debate. Las críticas de Chirif, amigo de este medio de comunicación y "amazonista" de nota, aluden a una inoperancia de la burocracia regional que comparte, desde el Cusco, el compañero Chafloque cuando dice "habemos funcionarios del Estado que creemos que somos caciques en provincias”. Sería bueno seguir activando propuestas, estoy seguro que los amigos de Loreto, en especial los funcionarios del IIAP, por los cuales guardamos profundo respecto, sabrán mensurar las críticas y poner proa en dirección a la solución de un problema que atañe a una de las experiencias en bionegocios y turismo de comunidades más interesante trabajada en los últimos años. La pesca en la Amazonía está en crisis, en el próximo número de la versión impresa de Viajeros nos estamos ocupando del tema con la intención de agitar el cotarro en busca de soluciones. Un abrazo para todos desde Lima.

 

guillermorea@grupoviajeros.com

 

 11.

 Miguel Tang Tuesta

27/01/2009

 

 

Con todo el respeto que le tengo a mi amigo Carlos Cabrera hay varios puntos a considerar que manifiesto a continuación: 1) La pesca de Paiche en el año 2007 no fue un total éxito debido en cierta manera otra vez al retraso del permiso (IIAP-PRODUCE) que le fue otorgado a los Yacutayta en Noviembre, es decir, en plena veda y con la cuenca del amazonas iniciando su proceso de inundación de los bosques, periodo en el cual se hace imposible la pesca. Asimismo, recuerdo que en la autorización se les daba plazo a los Yacutayta de retirar la cuota (60 paiches) hasta la quincena de diciembre. Pregunta desde mi humilde experiencia en negocios y comercialización de pescado ¿cómo es posible para un grupo que recién se estaba iniciando en la comercialización de Paiche fresco planificar la saca y comercialización de 6 toneladas en tan poco tiempo y lograr los mejores precios? No les quedo otra que rematar parte de su producción porque los frigoríficos cobran una barbaridad en Iquitos (S/. 0.10 por kg x día, es decir, 6 Toneladas cuesta 600 soles por día) y brindan un pésimo servicio ya que no respetan la capacidad de refrigeración y la carne de todas maneras se empieza a malograr y se deshidrata perdiendo peso y calidad. ¿Y el frigorífico de PRODUCE? Pues malogrado por mal manejo y hasta ahora creo que no lo arreglan (si me equivoco mil disculpas). 2) Si el problema es la veda (aunque no debería ya que estamos hablando de paiche bajo plan de manejo, siendo esto incoherente ya que estamos frente a cuotas de captura preestablecidas, y da igual que dichos paiches mueran cuando están con huevos o no) eso es por el retraso y mala organización de los censos, que bien podríamos decir es culpa de los Yacutayta pero entonces ¿dónde está el rol promotor y científico de PRODUCE/IIAP? para “proponerles” la estrategia. Seguro ahora van a salir miles de propuestas, una vez más, para apagar el incendio y hacer la de bomberos. Ahora, siendo un poco abiertos en el tema de comercialización, el Paiche en época de veda cuesta el doble, justamente porque la pesca en el medio natural está restringida. 3) Por último, sigo considerando que esta es una oportunidad única para establecer acuerdos a largo plazo que marquen la pauta para lo que será el futuro del manejo pesquero en la amazonía y sobre todo en la RNPS, pero necesitamos un verdadero compromiso y aptitud de diálogo abierto entre todos los actores, sin que esto genere retraso en los procesos de comercialización de los grupos organizados. Estamos hablando de los Yacutayta, el grupo más representativo de nuestra RNPS y cuya solución a sus limitaciones va a ser la referencia sobre la cual se motiven o desmotiven los otros grupos pesqueros. Creo que en este momento de la historia, con hartos profesionales pesqueros con experiencia proba, podemos lograr este propósito.

 

tang_miguel@hotmail.com

 

 12.

 Miguel Tang Tuesta

27/01/2009

 

 

Con todo el respeto que le tengo a mi amigo Carlos Cabrera hay varios puntos a considerar que manifiesto a continuación: 1) La pesca de Paiche en el año 2007 no fue un total éxito debido en cierta manera otra vez al retraso del permiso (IIAP-PRODUCE) que le fue otorgado a los Yacutayta en Noviembre, es decir, en plena veda y con la cuenca del amazonas iniciando su proceso de inundación de los bosques, periodo en el cual se hace imposible la pesca. Asimismo, recuerdo que en la autorización se les daba plazo a los Yacutayta de retirar la cuota (60 paiches) hasta la quincena de diciembre. Pregunta desde mi humilde experiencia en negocios y comercialización de pescado ¿cómo es posible para un grupo que recién se estaba iniciando en la comercialización de Paiche fresco planificar la saca y comercialización de 6 toneladas en tan poco tiempo y lograr los mejores precios? No les quedo otra que rematar parte de su producción porque los frigoríficos cobran una barbaridad en Iquitos (S/. 0.10 por kg x día, es decir, 6 Toneladas cuesta 600 soles por día) y brindan un pésimo servicio ya que no respetan la capacidad de refrigeración y la carne de todas maneras se empieza a malograr y se deshidrata perdiendo peso y calidad. ¿Y el frigorífico de PRODUCE? Pues malogrado por mal manejo y hasta ahora creo que no lo arreglan (si me equivoco mil disculpas). 2) Si el problema es la veda (aunque no debería ya que estamos hablando de paiche bajo plan de manejo, siendo esto incoherente ya que estamos frente a cuotas de captura preestablecidas, y da igual que dichos paiches mueran cuando están con huevos o no) eso es por el retraso y mala organización de los censos, que bien podríamos decir es culpa de los Yacutayta pero entonces ¿dónde está el rol promotor y científico de PRODUCE/IIAP? para “proponerles” la estrategia. Seguro ahora van a salir miles de propuestas, una vez más, para apagar el incendio y hacer la de bomberos. Ahora, siendo un poco abiertos en el tema de comercialización, el Paiche en época de veda cuesta el doble, justamente porque la pesca en el medio natural está restringida. 3) Por último, sigo considerando que esta es una oportunidad única para establecer acuerdos a largo plazo que marquen la pauta para lo que será el futuro del manejo pesquero en la amazonía y sobre todo en la RNPS, pero necesitamos un verdadero compromiso y aptitud de diálogo abierto entre todos los actores, sin que esto genere retraso en los procesos de comercialización de los grupos organizados. Estamos hablando de los Yacutayta, el grupo más representativo de nuestra RNPS y cuya solución a sus limitaciones va a ser la referencia sobre la cual se motiven o desmotiven los otros grupos pesqueros. Creo que en este momento de la historia, con hartos profesionales pesqueros con experiencia proba, podemos lograr este propósito.

 

tang_miguel@hotmail.com

 

 13.

 Carlos Cabrera Pajares

28/01/2009

 

 

Creo Miguel que no has enfocado bien el asunto de los permisos que son para la saca, estos ejemplares luego de beneficiados se acogen a la expedición de un certificado de procedencia, lo cual les permite su comercialización por tiempo indeterminado. En casi la totalidad de las criticas se determina la culpabilidad del estado en la demora de documentos, en este caso permisos, pero nunca se viene a la fuente a preguntar en que fecha Yacutayta inicia el tramite del Derecho, por ejemplo en el presente año presento su solicitud recien el 30 de Octubre, creo que es entendible que si no se tiene la documentación exigida no se puede otorgar un Derecho, muchos lo llaman burocracia, pero para mi son tramites preestablecidos que tienen que ser de cumplimiento obligatorio. Adicionalmente Miguel y sin el animo de discrepar todos los actores del PROMAPE de Yacutayta, sabemos perfectamente sobre el problema de comercialización que tienen, no es la primera vez que hacen esta actividad lo habian hecho en varias ocasiones anteriores, creo que no resultaron varias de las estrategias que utilizaron (Venderlo seco, en pi en Manco Capac, fresco en Iquitos), y esto basicamente por una falta de planificación y articulacion con el mercado, y en este aspecto creo nunca han estadpo solos, siempre han contado con el apoyo de PRONATURALEZA y la DIREPRO, considero que falta un poco de orden administrativo dentro del grupo. Para tu información el frigorifico de PRODUCE esta operativo, y al menos el que te habla ni los profesionales de DIREPRO haremos de "bomberos", y tampoco trataremos de justificar nuestra actuación que pensamos siempre a sido correcta; no resulto facil el camino, hay que recordar que los PROMAPES fueron incluidos en una norma que es el ROP de la Amazonia a pedido de DIREPRO-Loreto, dadas las experiencias de RNPS y en especial de Yacutayta, que siempre hemos participado en el proceso que fue conceptualizado por personal de esta institución a través de ESOMPEC, pensamos seguir participando a pesar de las criticas.Lo que si me parece extraño es que este tema, no intervengan personal de la RNPS y PRONATURALEZA, actores muy importantes en el desarrollo del PROMAPE. Estoy de acuerdo con los comentarios del Señor Reaño en relación a lo alturado de las intervenciones e indicarles a la vez, que en Loreto existe un espacio de coordinación sobre los temas de manejo de recursos pesqueros en la RNPS, donde participan todas las instituciones representativas de la región como el IIAP, JRNPS, UNAP-FCB, PRONATURALEZA, WWF, INADE-PEDICP, GORE y por supuesto los actores directos que son los grupos de manejo, donde se discuten lass propuestas que se generan, con los resultados que hoy vemos.Para informarle a Miguel que la camara de DIREPRO, esta operativa desde Marzo del 2,008.

 

ccabrera_1957@hotmail.com

 

 14.

 Carlos Cabrera Pajares

28/01/2009

 

 

En referencia a lo indicado enel punto 2 del comentario deMiguel, creo que si hay una enorme diferencia ¿fue un Lapsus? eso espero

 

ccabrera_1957@hotmail.com

 

 15.

 Renzo Piana

28/01/2009

 

 

Me sumare al debate basándome en la dolorosa experiencia de tratar de sacar adelante 4 planes de manejo de RRNN (2 finalmente aprobados) en la Reserva Nacional Pacaya Samiria. El proceso se topó con enormes vacíos legales que no determinaban competencias especificas entre INRENA y PRODUCE (DIREPRO-Loreto); estos vacíos legales fueron utilizados por los funcionarios para bloquear los procesos de aprobación. En todo momento nos enfrentamos con una actitud negativa de los funcionarios en cuestión que rayaba en el anquilosamiento; ninguno tuvo la iniciativa de visitar las comunidades/grupos de manejo involucrados entre otras cosas por falta de presupuesto institucional; eran pues funcionarios del mas clásico estilo: de escritorio. Finalmente y para que la fotografía sea completa uno de los expedientes técnicos ingresados a la DIREPRO Loreto se perdió misteriosamente, teniéndose que empezar nuevamente los trámites. Conclusión: si el estado peruano apuesta por el manejo de recursos naturales por la población local como medida para controlar su saqueo y mejorar los ingresos/dieta de los usuarios pues con estos funcionarios públicos (Y aquí coincido con Alberto: los verdaderos perros del hortelano) con los que toca lidiar (y veo que en 8 años la actitud no ha cambiado) lo único que se favorece es la ilegalidad y el desarrollo de iniciativas locales que irán al margen del Estado que finalmente serán cortadas a medio camino por ilegales (aunque no por eso menos exitosas).

 

rppiana@hotmail.com

 

 16.

 Agustín Sangama

28/01/2009

 

 

Muy bien dicho doctor Chirif ¡¡¡, ahora hay que ponerle la vacuna al otro Perro del Hortelano, el paquidérmico: PROFONANPE

 

esangama@hotmail.com

 

 17.

 Hernan Caballero Glaston

29/01/2009

 

 

Considero que las apreciasiones del señor Alberto, son bastantes alturadas con exabruptos; es cierto que existe burocracia, sin embargo no se puede decir que la DIREPRO, no cumple su rol de promotor, ya Cabrera lo menciono en su comertario, que el Blgo. Buendía y Correa iniciaron trabajos de base para estos programas de Manejo, así mismo la DIREPRO considera que la extracción del recurso pesquero debe de ejecutarse a través de Programas de Manejo y no solo en áreas protegidas si no también en áreas de libre disponibilidad del Estado, es por ello que también se viene trabajando con comunidades pesqueras a través de estos programas que también Cabrera lo menciona. En este comentario solo dos instituciones son aludidas (DIREPRO, IIAP), no nos olvidemos que el INRENA, también tiene parte en este asunto, como ente administrativo de las áreas naturales protegidas. Creo que el tema de la Veda del paiche aflora cada año, se realizan reuniones de trabajo sobre el tema, sin embargo cuanto se ha avanzado para dar solución; creo que es tiempo de consiliar con estrategias y/o alianzas concretas para dar "solución" a esta problematica.

 

hercaglas@yahoo.es

 

 18.

 Carlos Cabrera Pajares

29/01/2009

 

 

Quisiera preguntar a Renzo hace cuanto tiempo sucedio lo que narrra en su comentario, y que evalución o conclusión tiene de los planes que se aprobaron e imagino estan en ejecución. ¿ porque todas las criticas se direccionan hacia el sector público? ¿es que los otros actores privados no pueden articular todas las falencias que dicen tenemos para superar estos impases?, ¿ Que dice INRENA, de la presión que se ejerce dentro de la RNPS especialmente sobre los RRHH (paiche, carachama, gamitana y arahuana)? ¿ no existen otras alternativas que sustenten social y economicamente a las poblaciones dentro de las zonas de amortiguamiento de la RNPS?, ¿ como potenciar el turismo dentro de la reserva como una actividad prioritaria que pueda mediante estrategias de ruta amortiguar la infracción? ¿ como solucionar el problema del hospedaje y servicios de recepción de turistas dentro del área con las limitantes que existe en la legislación actual en las ANP, especificamente en la RNPS? Creo que el manejo de las areas deben ser integrales, no se puede avanzar , priorizar y magnificar un sector, retrazando el desarrollo de otros tan igual o mas importantes que el sector pesca?.Considero Agustin que las criticas de Don Alberto ha abierto un debate necesario, pero mi unica critica hacia el , resulta el sarcasmo y diatriba inconciente que derrocha en contra de las instituciones públicas.

 

ccabrera_1957@hotmail.com

 

 19.

 Salvador Tello

30/01/2009

 

 

Distinguidos loectores de "viajeros", en referencia a los Yacutaita y al Plan de Manejo de paiche en la cocha el Dorado de la Reserva Nacional Pacaya-Samiria (RNPS) es necesario aclarar lo siguiente: (1) El IIAP, desde el inicio de esta importante iniciativa ha estado acompañando y apoyando al sector pesquero y a los directamente involucrados porque estamos convencidos que es la mejor forma de aprocechar, responsablemente, este importante recurso para beneficio no sólo de los Yacutaita sino también de la población ribereña, (2) el IIAP no autoriza la pesca de paiche sino que, a solicitud de PRODUCE, da su opinión acerca de la manera como se está desarrollando la parte operativa del Plan, con el único propósito de mejorarlo y jno para trabar las acciones de manejo, (3) desde el establecimiento oficial del Plan de Manejo en el 2004, el IIAP ha participado con opiniones técnicas favorables e, incluso, se acompañó en el conteo (censo) hasta en dos oportunidades, (4) este Plan de Manejo requiere de una serie de compromisos por parte de los involucrados (pescadores, PRODUCE, INRENA, ONG´s e IIAP), siendo uno de ellos el respetar el período de veda establecido en la legislación vigente, que prohíbe la pesca de paiche durante lod meses de octubre-febrero, lo que coincide con la época de reproducción de esta especie, (5) el paiche, por su gran tamaño y calidad de su carne, es una especie que ha sido intensamente capturada en los últimos 50 años, disminuyendo de manera importante las poblaciones naturales por lo que ha sido considerada como especie amenazada (Apéndice II del CITES). Las pocas poblaciones que aún quedan en la Amazonía peruana están confinadas en lugares particulares, como es el caso de la RNPS, por lo que debemos tener especial cuidado para evitar su desaparición en beneficio de todos los amazónicos, (6) la posición del IIAP es clara: el Plan de Manejo puede y debe ser mejorado mediante el replanteo de la parte operativa lo que quiere decir que seguimos apoyando esta iniciativa con propuestas concretas, (7) los amigos Yacutaita han solicitado a PRODUCE que se amplíe el período de pesca establecido, en el Plan de Manejo, por tres meses más, incluyendo octubre, noviembre y diciembre, lo que iría en contra de los dispositivos legales vigentes acreca de la veda de paiche, (8) resumiendo el mensaje: (i) el IIAP apoya esta iniciativa porque la considera muy importante para el menjo responsable de paiche en la RNPS, (ii) el IIAP, al igual que otras instituciones de la región, recomienda no autorizar la saca de animales durante la época de reproducción, de acuerdo a la veda establecida. Un saludo cordial

 

salvador_tello@yahoo.com

 

 20.

 Rosendo Maqui

01/02/2009

 

 

Salvador Tello es claro en lo que dice y en ese sentido seguimos creyendo en el IIAP. No se trata, pienso, de involucrarnos en un desmontaje -luego de la crítica de Chirif a la burocracia regional- de tan importante institución amazónica sino de ver puntos de conciliación que nos permitan armar una institucionalidad ambiental-social y económica más eficiente. En todo caso, la posición de Chirif es clara desde hace varios años. Esto dice en el prólogo de un trabajo publicado por Junglevagt for Amazonas WWF - AIF/DK, del 2003, precisamente sobre las pesquerías en Pacaya-Samiria: “Si bien esta visión articulada de manejo de recursos y desarrollo en los conocimientos y experiencias de las poblaciones está mucho más generalizada entre instituciones públicas y privadas, que antes tenían una concepción más “parquista” del trabajo en áreas naturales protegidas, SUBSISTEN AÚN UNA SERIE DE PROBLEMAS QUE BLOQUEAN IMPORTANTES INICIATIVAS SOCIALES Y PUEDEN DESALENTAR LOS ESFUERZOS DE LA GENTE PARA APROVECHAR LOS RECURSOS DE MANERA SOSTENIBLE. La consecuencia de estos problemas ES QUE LOS PLANES DE MANEJO TRABAJADOS CON LA POBLACIÓN Y PRESENTADOS AL ESTADO NO SON APROBADOS. Las causas de esto son varias. Entre ellas la poca claridad demostrada por el Estado, quien exige un documento (el plan) pero no explica cuál debe ser su estructura y, luego que se elabora, LO CALIFICA DE INSFUFICIENTE EN SUS ALCANCES TÉCNICOS: FALTA DE DATOS, INFORMACIÓN, NÚMERO DE PECES, FÓRMULAS QUE PONGAN EN JUEGO CIFRAS SOBRE STOCKS, SACAS Y REGENERACIÓN, y cuestiones de este tipo”. ¿El perro del hortelano en la Amazonía? . El texto, lo vuelvo a decir, es del 2003.

 

rmaqui@rednextel.com.pe

 

 21.

 Juan Cristobal Vela Tamabi

12/02/2009

 

 

Estimados amigos: Gracias a la generosidad de la colega MARIA CUADROS, es que estoy informado de sus artículos, comentarios y preocupaciones; pero cabe decir que esta inoperancia de los PERROS DEL HORTELANO, no solo afecta a las comunidades indígenas, sino tambien a tantos profesionales que como Uds. tiene interesantes propuestas para desarrollar este rubro, que como muchos otros se podrían ejecutar (SI ES QUE EN LAS INSTITUCIONES PUBLICAS, NO ESTUVIERAN ENQUISTADOS TANTOS cienti-burócratas (como muy bien los llama el Dr. CHIRIFF), corruptos; cuyo único interes es el lucro personal y no el bienestar de la sociedad en su conjunto. Como ejemplo les comento que acá en UCAYALI el Gobierno Regional, implementó la formación de extensionistas y promotores acuícolas (cuya promoción lo hicieron con bombos y platillos, argumentando que se están formando cuadros para el buen manejo de los cuerpos de agua naturales y repoblamiento de los mismos), con clases teóricas y prácticas durante todo el año 2008, cuya culminación esta programada para este mes de Febrero; pero como ya es costumbre en el Estado, están implementando el repoblamiento del IMIRIA con 500 paiches adultos, en el marco de un convenio entre PRODUCE, el IIAP y el Gobierno Regional, sin embargo dentro el personal que estan contratando no consideraron a ninguno de los futuros exztensionistas y promotores. Entonces de QUE CAMBIOS ESTAMOS HABLANDO?

 

juanpiura@yahoo.es

 

El perro del hortelano en la selva (Versión PDF) 135 Kb Documento PDF

 

 

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